
Vamos a Haití... para quedarnos
4.00 p m| MADRID, 04 mar. 10 (VIDANUEVA/BV).- A más de un mes del terrible terremoto que ha desolado Haití, aparecen con voracidad las consecuencias del mal: hambre, desorden y caos. Ante esto, la pequeña congregación, Amistad Misionera en Cristo Obrero (AMICO) , nacida en Madrid para América en 1971 y fundada por el jesuita Pedro Martínez Cano, es una familia de consagradas dispuestas a viajar y vivir en Haití. Aquí la entrevista que realizó Vida Nueva :
Sólo tres españolas…
Nuestra familia nació para Latinoamérica, y se nota. Además, nosotras tres ya tenemos muy poco de españolas; nuestro corazón es universal.
Os vais a Haití… para quedaros definitivamente.
Pocos días antes del terremoto estábamos en Haití para abrir una casa. Lo ocurrido ha aumentado nuestras ganas. Tenemos tres hermanas haitianas que, desde la República Dominicana, se dedicaron a atender a sus compatriotas como sanitarias que son. Hemos pedido a todas las casas voluntarias. La verdad es la respuesta no puede ser más generosa, así que abriremos la casa inmediatamente.
La desgracia de Haití parece que es la descripción perfecta de las urgencias de vuestro carisma…
Así es. Las niñas y niños abandonados y maltratados son el objetivo primero de nuestro esfuerzo. Están a merced de cualquier mal. Tenemos que ser madres para los que, en esta vida, no tienen quien los proteja, cuide y ame. Tenemos varios hogares. Al nacer después del Concilio, el fundador pensó en llamarnos “Amistad” para reivindicar el valor de la comunidad, “misionera”, sin límite misionero, y “en Cristo Obrero”, para los más pobres. Lo nuestro es la promoción integral de los más pobres. Curioso, pero esto es lo que trajo la muerte a nuestro fundador, en 1981, en Nicaragua. Fue advertido de que no apoyase a los indígenas. Así, dejo escrito: “Creo que no llegaré a la Navidad”. Y apareció muerto el 7 de diciembre.
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